En la industria petrolera, particularmente en la recuperación térmica de petróleo pesado, el tratamiento y reciclaje eficiente del agua producida es un obstáculo operativo importante. Esta agua se caracteriza por temperaturas extremadamente altas, , alta salinidad y alta dureza , lo que la convierte en una de las corrientes más difíciles de procesar y reutilizar.
Los cartuchos de filtración convencionales enfrentan fallas operativas graves en estas condiciones exigentes:
• Fallo de temperatura: Los cartuchos filtrantes estándar de polipropileno (PP) tienen una temperatura máxima de funcionamiento de solo 60 °C. La exposición a temperaturas más altas hace que se deformen, deformen y tengan fugas , comprometiendo la integridad de la filtración.
• Degradación química: la presencia de hidrocarburos, como alcanos y compuestos de anillos de benceno, en el agua producida hace que los materiales de PP convencionales se hinchen y degraden , lo que genera frecuentes tiempos de inactividad y problemas de mantenimiento.